miércoles, 4 de julio de 2012

Expertos mundiales proponen beneficios fiscales para edificios que ahorren energía

Sugieren que los impuestos sobre edificaciones se vinculen a su eficiencia en este ámbito

REDACCIÓN - O GROVE Los edificios que presenten una mejor eficiencia energética pueden beneficiarse de importantes descuentos o exenciones fiscales, mientras que aquellos que consumen energía en exceso o se convierten de alguna forma en una amenaza para el medio ambiente, pueden verse sometidos a cargas tributarias especiales.


Esta es una de las conclusiones que pueden extraerse de la primera jornada de trabajo en el Workshop Atlántico sobre Economía Energética y Ambiental, que se celebra entre ayer y hoy en el Gran Hotel La Toja y que está organizado por el centro de investigación Economics for Energy, el grupo de investigación Rade –de la Universidade de Vigo– y la Fundación Barrié.


La cita reúne a destacados expertos mundiales, pero también a alumnos de Bachillerato del instituto de Cambados, que pueden conocer desde dentro este congreso y mantener encuentros con algunos científicos.
En este congreso, en el que participan representantes de catorce países, se abunda en la "renovación del marco fiscal español para atender a criterios de eficiencia energética", toda vez que supondría "un avance en el retraso que el país sufre en este ámbito y permitiría aligerar otras cargas impositivas al ciudadano". Se trata, por tanto, de "aplicar impuestos con base en un sistema de calificación de los edificios similar a la de los electrodomésticos, lo que incentivaría las medidas de rehabilitación encaminadas a lograr la certificación A, que estaría exenta de tasas".


Las últimas investigaciones


Los promotores de estas jornadas de trabajo sobre energía, medio ambiente y economía, indican que sirven para que los expertos participantes presenten "los resultados más relevantes de sus últimas investigaciones, con la perspectiva de que, como ya viene siendo habitual, quienes toman las decisiones en este ámbito tomen estas ideas o investigaciones como base en el diseño de las políticas energéticas del futuro".
En cualquier caso, lo que también queda claro en este congreso que se celebra en O Grove es que premiar fiscalmente el ahorro energético en los edificios o cargar las acciones recaudatorias sobre los que más consuman "no debería necesariamente implicar un aumento de la carga fiscal para los consumidores", a lo que se añade en este foro de trabajo que "hay otros impuestos claramente ineficientes, como los impuestos al trabajo, que podrían ser sustituidos por estas u otras nuevas fuentes de ingresos, en lo que se conoce como una reforma fiscal verde".


En esta cita también participa la responsable de Planificación Energética del Ministerio de Industria, María Sicilia, quien ayer "coincidió con los expertos en que los dos grandes retos en materia de eficiencia energética para España son la edificación y el transporte", indican los organizadores.


Reforma de la fiscalidad


Y dicho esto reiteran que "los expertos han planteado que una reforma y ordenamiento de la fiscalidad en España que penalice el consumo energético y a la vez reduzca las cargas impositivas sobre el trabajo o los impuestos no eficientes traerá beneficios para la economía en general, además de para el medio ambiente y para la balanza comercial española". Y sería de este modo, opinan, "por reducirse mediante eficiencia las importaciones energéticas".
De ahí que los técnicos insistan una y otra vez en que "en estos momentos de crisis económica una reforma como ésta debería ser más que bienvenida".
Es evidente que el debate sobre la eficiencia energética centra el congreso de A Toxa, y prueba de ello es la mesa redonda en la que, precisamente para hablar sobre la eficiencia energética en la política energética española, participaban la subdirectora general de Planificación Energética del Ministerio de Industria, María Sicilia; el director de regulación de Iberdrola, Gonzalo Sáenz de Miera; el director general de la Fundación de las Cajas de Ahorro (FUNCAS), Carlos Ocaña; el director de Economics for Energy, Xavier Labandeira; y el director general de la Fundación Barrié, Javier López.
Pero no son, ni mucho menos, los únicos oradores destacados, pues en el programa aparecen también "Lawrence Goulder, catedrático de la Universidad de Stanford, especializado en el análisis y evaluación de políticas ambientales y de cambio climático; Ottmar Edenhoffer, catedrático de Economía del Cambio Climático en la Universidad Técnica de Berlín y presidente del grupo 3 del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la Organización de Naciones Unidas (ONU); y el director del único centro de investigación sobre cambio climático que existe en España (el BC3 vasco), uno de los economistas ambientales de mayor reconocimiento mundial, Anil Markandya".

Un uso ineficiente frente a otros países


Pedro Linares, miembro del centro de investigación Economics for Energy participante en el congreso que se celebra en la isla grovense, señaló que "España es mucho más ineficiente en su uso de la energía que los países de su entorno a causa del modelo en el que se ha basado el desarrollo de la economía española en los últimos años, muy apoyado en la construcción de viviendas e infraestructuras. Sin embargo, incluso cuando estas actividades se han reducido mucho, España sigue sin aproximarse a la media europea, en especial en los sectores de la edificación y el transporte". El propio Linares manifestó que "en el caso de los edificios, uno de los sectores de mayor consumo de energía en España, es necesario combinar un mayor esfuerzo de información, principalmente mediante la obligación de la certificación energética de edificios existentes, con instrumentos fiscales, como por ejemplo un nuevo impuesto que grave la ineficiencia energética de los edificios, tal y como se recoge en una investigación reciente de Economics for Energy". De este modo, "los propietarios de edificios con etiquetas energéticas peores (B o C) pagarían más y se verían incentivados a rehabilitar energéticamente sus instalaciones para alcanzar la etiqueta A, exenta de tasas, por lo que sería un impuesto incentivador, que conduce a la exención de impuestos como consecuencia de las reformas necesarias para lograr ahorro energético".